MERCENARIOS COLOMBIANOS EN UCRANIA el arma secreta contra Putin - @SoloFonseca
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A quien ustedes ven aquí en los combates
entre Rusia y Ucrania es Iván Pérez, un
colombiano de 27 años de edad que luego
de terminar su servicio militar en la
infantería de Marina se enfiló en las
tropas ucranianas.
El primer ministro de edad le pidió a
Colombia detener el envío de mercenarios
que pelean junto con las milicias. Desde
hace décadas, todos los conflictos
armados del planeta tienen invitados
recurrentes, los mercenarios
colombianos. Se trata de un fenómeno
conocido muy en particular en el caso de
exmilitares colombianos, a los que se ha
visto luchando también en Ucrania.
Conozco de familiares que los esposos y
los hijos se fueron para Rusia porque
ofrecían más dinero, ¿me entiendes? Fue
un tema de dinero que a la hora del té
en el campo de batalla se estaban
atacando colombianos con colombianos.
Veréis, llevo años estudiando la guerra
de Ucrania a fondo. He estado en el
país, he hablado con soldados de todo
tipo y hay una nacionalidad que me he
encontrado más que ninguna otra y que
siempre me ha sorprendido, porque no son
gente venga de algún país europeo
cercano, no. Me estoy refiriendo a los
colombianos y es que sí, resulta que
Colombia se ha convertido en la fábrica
de mercenarios de todo el mundo. A quien
ustedes ven aquí en los combates entre
Rusia y Ucrania es Iván Pérez, un
colombiano de 27 años de edad que luego
de terminar su servicio militar en la
infantería de Marina y sin tener muchas
oportunidades para estudiar en Colombia,
se enfiló en las tropas ucranianas
para combatir a los soldados de Vladimir
Putin.
¿Habéis oído bien? Si España exporta
youtubers y Cuba médicos, la principal
exportación colombiana estos días junto
al café y ese producto en el que estamos
pensando todos son los mercenarios. Se
trata de un fenómeno conocido muy en
particular en el caso de exmilitares
colombianos, a los que se ha visto
luchando también en Ucrania o en dudosas
operaciones armadas en Haití o incluso
en zonas controladas por el narco en
México.
Y no creáis que estamos hablando de un
hecho anecdótico. Obviamente la
profesión de mercenario es un servicio
bastante opaco. Es la segunda profesión
más antigua del mundo, seguida de la
primera. Ambas son bastante poco
transparentes, pero se calcula que
Colombia se ha convertido en uno de los
principales países de origen.
Básicamente ahí donde hay un conflicto
hay un colombiano. Se estima que hay
entre 100 y 2000 en Sudán, alrededor de
2,500 en las fuerzas armadas ucranianas
y otros cientos en el lado ruso. Sí,
habéis oído bien. Es más, ya hemos visto
pequeños combates en municipios del
Donbas donde estaban luchando
colombianos contra colombianos. Aunque
en el caso de las fuerzas armadas
ucranianas no son mercenarios como tal,
sino que en la mayor parte de los casos
se integran directamente en el ejército
ucraniano. Es decir, que tienen los
mismos derechos, las mismas
obligaciones, el mismo uniforme y la
misma jerarquía que un soldado nacido en
KIF. Pero es que también están en otros
sitios que nunca os esperaríais. Por
ejemplo, hay más de 2000 en Emiratos
Árabes Unidos. De hecho, este país es un
hub de mercenarios colombianos. O sea,
que si queréis contratar un parcero para
que os guarde las espaldas, id a Dubai,
pero no son los únicos servicios que
ofrecen.
El caso más conocido en el que
estuvieron implicados mercenarios
colombianos sucedió la madrugada del 7
de julio de 2021, cuando un comando
entró a la residencia privada del
entonces presidente de Haití, jovenel
Moí, y lo asesinaron. De acuerdo con las
investigaciones, el magnicidio fue
cometido por un grupo de 26 mercenarios
colombianos. Sí, hablamos de que fueron
contratados para asesinar al mismísimo
presidente de Haití, una muerte que,
como vimos en vídeos anteriores, llevó
al país al caos más absoluto. Esto es
algo que parece sacado de una película,
bueno, en realidad de una serie, la
última temporada de Yellowstone, que por
cierto recomiendo a todos, pero lo más
preocupante es que son más los
exsoldados colombianos que acaban
sirviendo como sicarios de grupos
criminales, principalmente de cárteles
de la droga, especialmente no
colombianos, sino mexicanos. Ya os he
hablado de cómo los cárteles mexicanos
han aumentado su poder en los últimos
años y su brazo militar. Pues bien, la
guerra de Ucrania ha ayudado en este
proceso porque los datos más altos
hablan de que hasta 7,000 colombianos
han participado en el conflicto durante
algún momento. Y aunque muchos lo hagan
por convicción, por defender la
democracia, la libertad, por ayudar a un
país invadido, h muchos otros lo hacen
simplemente por el dinero y muchos de
ellos no vuelven a casa, terminan
prestando sus servicios al mejor postor.
unos servicios de operadores de drones,
de explosivos o de asesinatos que son
muy apreciados por los narcotraficantes.
Los 11 sicarios colombianos detenidos en
México tuvieron relación con fuerzas
militares. México detuvo a 11
exmilitares colombianos durante un
operativo en el estado de Michoacán, en
el oeste del país, que se llevó a cabo
tras una explosión que mató a ocho
militares mexicanos. Las autoridades
incautaron más de 40 explosivos y otras
armas en la operación. Según las
investigaciones, los detenidos forman
parte de una célula al servicio del
cártel de los Reyes.
Como veis, estamos ante un fenómeno del
que nadie está hablando, pero que está
ocurriendo delante de nuestras narices.
Los mercenarios colombianos están en
todas partes. Y la pregunta que todos os
estaréis haciendo ahora es, ¿por qué?
Quiero decir, ¿por qué Colombia y no
otro país? ¿Por qué Colombia se ha
convertido en la fábrica de mercenarios
del mundo? Es un fenómeno pasajero o
hemos llegado al punto en el que los
exsoldados colombianos van a ser los
nuevos suizos del siglo XXI, pero al
revés. Hoy vamos a responder a estas
preguntas. Pero antes hay una cosa muy
curiosa de los bancos tradicionales. Tú
les dejas tu dinero, ellos lo usan para
ganar más dinero y luego a ti te dan
unos intereses que parecen una limosna
medieval. Y claro, después llega la
inflación y descubres que tu dinero
lleva años perdiendo valor mientras
estaba seguro en la cuenta del banco. Es
como pagar parking para que encima te
rayan el coche. Pero atentos porque
ahora hay una alternativa muy
interesante. Os presento a Trade
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lo interesante es que no estamos
hablando de una app desconocida perdida
en internet. Trade Republic es un banco
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y todo el proceso es online. Y sí,
obviamente invertir conlleva riesgos y
los rendimientos pasados no garantizan
resultados futuros, pero si vais a tener
dinero parado igualmente, pues a lo
mejor merece la pena que al menos os
genere algún rendimiento. Así que ya
sabéis, si queréis echarle un vistazo,
os dejo todos los enlaces en la
descripción. Y ahora sí, vamos a ver un
poco de historia. Soy Fonseca.
Bienvenidos a
Only FS.
Cuando pensamos en Colombia, a todos nos
viene a la cabeza música como esta.
Quiero contarte mis sueños que me
levantes
Sí. Para los que veáis este vídeo desde
fuera de Colombia, resulta que hay un
cantante famoso que se llama Fonseca,
pero no es calvo. Este es el que se ha
llevado al público femenino. Yo pues me
he quedado con vosotros.
Me gustaría deciros que he salido
ganando, pero en fin, que lo cierto es
que si tuviéramos que poner banda sonora
a la historia de este país, tendríamos
que tirar por algo así.
Guerra,
guerra, la guerra es mi pastor.
Y por esto es por lo que tengo menos
público femenino que un tío blancoero.
Luego me quejo de que el Fonseca guapo
es el que se lleva las chicas. Ver es
que me lo gano pulso. En fin, esta es la
realidad. Hablar de Colombia es hablar
de violencia. Violencia, ritmo de
cumbia, pero violencia.
Plata
o plomo.
Y no exagero para nada. La propia
independencia de Colombia se ganó a
tiros. Y diréis, bueno, un país que
tenga una guerra de la independencia no
es nada raro, ya. Pero es que en sus
primeros 100 años como país, Colombia
tuvo más guerras civiles que cualquier
otro país de Latinoamérica. 13 guerras
civiles. 13. Agárramela y verás cómo me
crece. Y casi todo por el mismo tema,
liberales versus conservadores. Pero la
madre de todas las masacres llegó en
1948, el detonante, el asesinato de
Jorge Eliecer Gaitán, que era el
candidato liberal más popular del país.
Literalmente Bogotá, la capital ardió y
de Bogotá el incendio se extendió por el
resto de Colombia. Cientos de grupos
bandoleros luchando por todo el país.
Aquel periodo se prolongó hasta 1956 y
se le dio un nombre tan corto como
descriptivo, la violencia.
Tuvimos la gran oportunidad de repatriar
el archivo Germán Guzmán. Lo trajimos de
México, de la Universidad de Texcoco.
Constituye el acerbo documental más
importante de la historia de la
violencia en Colombia, de aquel
enfrentamiento fratricida entre
liberales y conservadores, que según los
analistas eh más expertos eh pudo
producir unos 183,000
muertos. Y la paz no llegó hasta que se
firmó el llamado pacto de Venidor. Y sí,
me estoy refiriendo al Venidor que todos
conocéis, la versión española de Las
Vegas. En España se juntaron los líderes
liberales y conservadores y se sentaron
a pactar un sistema de alternancia
política para volver a la democracia
tras la dictadura militar del general
Gustavo Rojas Pinilla y proclamar el
no a la guerra. Not war, not war, no
crazy war.
Pero no creáis que en Venidor se acabó
toda la violencia. La sociedad ya estaba
enganchada. Sí, es verdad que los dos
partidos tradicionales habían hecho las
paces, pero estamos en 1956, en plena
guerra fría y a la izquierda del Partido
Liberal ya le estaban apareciendo
formaciones socialistas. Colombia no iba
a ser una excepción al resto del países
del mundo. El problema, el problema es
que el pacto de Venidor dejaba a estas
facciones socialistas fuera del acuerdo.
Así que, ¿cuál fue la solución que
encontraron en un país acostumbrado a
resolverlo todo a golpe de tiros?
Exacto. [ __ ] las armas y así es como
nacieron todos estos grupos que parecen
una sopa de letras que todos conocéis.
Las FARK, el LN, LPL, el M19, cada uno
representando a una rama distinta de la
extrema izquierda colombiana.
¿Sois del Frente Judaico Popular? Vete a
la [ __ ] ¿Qué? Frente Judaico Popular.
Somos del Frente Popular de Judea.
Pero todas juntas dieron el pistoletazo
de salida al mayor conflicto armado
interno del hemisferio occidental. Un
conflicto que dejó a Colombia en el
limbo de la Guerra Civil desde los años
60 hasta la actualidad. Hablamos de 60
años de conflicto, las cifras, pues
atentos, más de 260,000 muertos, decenas
de miles de desaparecidos, casi 7
millones, ojo, 7 millones de
desplazados, violaciones, secuestros,
falsos positivos y un sinfín de
tragedias personales. Y esto es solo lo
que se ha podido contar. Y por supuesto,
no estamos hablando solamente de
guerrillas.
Señores,
les voy a decir quién soy.
Yo soy Pablo Emilio Escobar Gaviria.
Exacto. Como todos ya sabéis, desde los
años 70, 80 entró en escena un nuevo
jugador, los cárteles de narcotráfico.
No por nada todos sabemos lo que
significa plata o plomo o quién era
Pablo Escobar. Y todos los colombianos
estáis hartos de que cada vez que
viajáis a otro país os dicen, "Ah,
Colombia." Uh. y hacen algún chiste. Lo
siento mucho. Sé que es un estereotipo
horrible que os toca comeros y que es
bastante injusto porque la inmensa
mayoría de los colombianos no tenéis
nada que ver con la cocaína.
Pero es que las cosas como son. La nieve
andina se convirtió en la manera más
rápida de hacerse rico para todos los
bandos del conflicto y los cárteles de
Medellín y de Cali nacieron para
llevarse su trozo del del pastel del
país líder mundial en producción de
Harry Potter. Está siendo por el lado
oscuro. Magia negra. No, viejo boludo.
Magia blanca.
Y aquí es donde la historia dio un giro
inesperado, porque Pablo Escobar murió
en diciembre de 1993. El cárcel de el
cártel de Medellín, perdón, terminó
descabezado, el de Cali desmantelado
pocos años después. Y diríais, "Fin del
problema, ¿verdad?" Pues no, porque el
negocio de la creatina tropical seguía
ahí y cuando cayeron los grandes capos
alguien cogió el relevo. ¿Y quién lo
cogió? Pues no, no otros narcos tenían
únicamente ánimo de lucro. El relevo lo
cogieron todos los que tenían un fusil,
a saber, las FARK, el ELN, las au.
Básicamente todos los bandos del
conflicto acabaron con las manos
manchadas de harina. No es coca,
es harina. Se me hace que me voy a dar
un paquetito para que mi esposa se rife
con unos bolillitos para unas tortas con
jamón chingón, jamón del bueno.
Ay, papaya de Celaya.
Ay, papantla, tus hijos vuelan.
Vámonos, perras.
El resultado, Colombia pasó de tener
simplemente un problema de narcotráfico,
que mal está, a un problema de
narcoguerrillas, porque el país entero
ha podido financiar su propio conflicto
ideológico con la cocaína que consumen
los estadounidenses. Y eso es lo que
empezó a llamar la atención del tío Sam.
Estados Unidos, en particular teme que
el narcotráfico colombiano siga
inundando sus calles de cocaína. Al
mismo tiempo, existe un riesgo latente
de que el Estado colombiano colapse
frente al poder de las organizaciones
ilegales. Es en este contexto cuando
nace lo que será conocido como el plan
Colombia.
Por eso, desde el año 2000, Estados
Unidos abrió la cartera y la abrió mucho
en cantidades nachovidalianas. Miles de
millones de dólares llegaron a comprar
cocaína, pero también miles de millones
de dólares llegaron a manos del ejército
colombiano. El resultado, los generales
colombianos se encontraron casi sin
querer dirigiendo el ejército más
numeroso de toda Latinoamérica. Y aquí
me vais a permitir, pero tengo que hacer
una fe de ratas y además es de las
gordas, una espinita que en el equipo
que hace este canal llevábamos
llevábamos teniendo desde hace un año.
En su momento hicimos un vídeo titulado
"Vuelve la guerra a Colombia" y os
reconozco que metimos la pata hasta el
fondo. Quiero daros las gracias a todos
los que nos corregisteis en los
comentarios porque de verdad esto es una
espinita que llevamos clavada desde hace
casi un año y hoy va a ser el mejor
momento de quitárnosla. El error número
uno que cometimos y el más gordo es que
dije que en 2002 se firmó el acuerdo del
Kawan donde las FARK aceptaron una
tregua y que por eso bajó la violencia.
Pues no, no es verdad. El proceso del
Kawan empezó en 1998 con Andrés Pastrana
y terminó en febrero de 2002. Y no
terminó bien, terminó fatal porque no
fue un acuerdo de paz, fue un proceso de
diálogo. Un proceso de diálogo que
fracasó estrepitosamente porque las FARK
nunca firmaron una tregua. Lo que
hicieron fue aprovechar los 42,000 km²
de zona de despegue que le regaló
Pastrana para fortalecerse, seguir
secuestrando y
bueno, chupabas, es viernes, ¿quién
quiere [ __ ] y drogas? Tengo por
cachupi. Ay, los que ven guita, no se
olviden de la triple P. ¿Qué es la
triple P? Plata plomo, pte china.
Vamos, que prácticamente se crearon su
propio reino. De hecho, durante el kawá
hubo más de 700,000 desplazados y 18,000
muertos. Es decir, que la violencia
subió, no bajó. ¿Y por qué entonces sí
bajó la violencia desde 2002? Pues por
lo contrario de lo que dije. En agosto
de 2002 llegó Álvaro Uribe a la
presidencia con su política de seguridad
democrática y con el dinero del plan
Colombia, que venía de Estados Unidos,
modernizó al ejército y le declaró la
guerra militar abierta a las FARC. Es
decir, que la paz no llegó por un
acuerdo, sino que llegó por una guerra
ganada por el Estado. Es importante que
esto quede claro. Eso sí, en el proceso
hubo muchas cosas condenables, como los
falsos positivos que el gobierno de
Uribe quiso ocultar, es decir, civiles
muertos por el ejército que intentaron
pasar por guerrilleros. ¿Por qué? ¿Eran
bajas colaterales? ¿O es que Uribe era
un monstruo que mandó a matar civiles?
Pues a ver, os lo explico. Lo que dijo
la JEP, que es el organismo especial que
se creó para analizar los crímenes de la
guerra en Colombia, es que fue culpa, no
en sí de la guerra contra las
guerrillas, sino de los incentivos que
puso el gobierno. Básicamente, cuantos
más guerrilleros mataran, más cobraban
los soldados. El resultado, pues el
mismo que las guerras del Japón feudal,
donde se daban los mismos incentivos.
Algunos soldados mataban a civiles, que
eran pues eso, más fáciles de matar, y
les hacían pasar por guerrilleros para
poder ganar más dinero de recompensa. Y
muchos de los casos salieron a la luz
porque los muertos iban vestidos de
guerrilleros, pero llevaban trajes tres
tallas más grandes que el cuerpo del
muerto o incluso las botas del revés.
Vamos, que se notaba la lengua que los
habían disfrazado.
6
personas fueron asesinadas entre los
años 2002 y 2008 en el marco de una
estrategia sin antecedentes a nivel
mundial que consistía en disfrazar a
civiles muertos como guerrilleros dados
de baja en combates con el ejército para
hacerle creer al país que se estaba
derrotando militarmente a las FARC. Esta
macabra práctica se conoce como falsos
positivos, un fenómeno que se disparó en
el gobierno de Álvaro Uribe en el marco
de su política de seguridad democrática.
Error número dos. Dije que Juan Manuel
Santos firmó una tregua con las FARC en
2016. No fue una tregua, fue el acuerdo
final de paz firmado el 24 de noviembre
de 2016 en el teatro Colón de Bogotá. Un
acuerdo definitivo con desmovilización y
entrega de armas. es otra cosa
completamente distinta, aunque en la
práctica ha dejado mucho que desear,
pero bueno, eso es tema para otro vídeo.
Error número tres y también importante,
dije que las Autodefensas Unidas de
Colombia, las AUC, se crearon en 1987.
Mentira, se crearon en 1997,
o sea, 10 años después. En el año 1987
lo que existían eran simplemente grupos
paramilitares sueltos, pero las auce
como tales las fundó el señor Carlos
Castaño en abril de 1997. Y ya que
estamos, una aclaración más sobre el
M19. En el vídeo dije que dejaron las
armas en 1990 y esto es correcto, pero
no expliqué quién firmó el acuerdo. Fue
Virgilio Barco, que era el presidente y
Carlos Pizarro, que era el comandante
del M19. Pizarro fue asesinado por el
cártel de Medellín apenas un mes y medio
después de firmarlo. Lo cuento porque
irónicamente ese acuerdo del M19 es
considerado todavía hoy el proceso de
paz más exitoso de la historia de
Colombia y de él sale en línea directa
la carrera política de Gustavo Petro,
cosa que sí dije bien en el vídeo. Esto
me lo apunto. En cualquier caso, os pido
disculpas por todos los errores.
Lo siento mucho, me he equivocado y no
volverá a ocurrir. Pensad que cuando
hacemos vídeos de países con tantas
capas históricas como Colombia es muy
fácil meter la pata, pero oye, el
compromiso de este canal y el mío propio
es siempre corregir cuando nos
equivocamos. Así que de nuevo, gracias a
los colombianos que nos lo pusisteis en
los comentarios. Sois los mejores
facters del mundo y de paso un abrazo a
toda la audiencia que tenemos en
Colombia que nos mandáis un montonazo de
cariño todos los días y sois los
mejores. En cualquier caso, las
condiciones que provocaron el conflicto
siguen ahí. A pesar de sus riquezas
naturales, Colombia sigue siendo uno de
los países más desiguales de todo el
continente americano. La falta de
empleo, la desigualdad, la corrupción,
la violencia como forma de resolver
problemas. Todo eso sigue empujando, por
desgracia, a miles de colombianos a
alimentar el conflicto, un conflicto que
para muchos se ha convertido en un
negocio redondo gracias al narcotráfico
y una falta de oportunidades de la que
no se libra ni el ejército.
El mejor mod del Mountain Blade.
Para entender por qué Colombia exporta
tantos mercenarios, primero tenemos que
entender una cosa, cómo funciona el
ejército colombiano y os adelanto que
tiene una característica muy especial.
Atentos. Los soldados colombianos se
jubilan tras 21 años de servicio. Y
diréis, "¿Cobran mucho dinero? ¿Cobran
poco dinero?" Pues hombre, cobran más o
menos el 70% del que fue su último
sueldo. Os explico la jugada. Entras en
el ejército con 18 o 22 años y a los 40
años jubilado y con paga vitalicia.
Suena muy bien, ¿verdad? Pues ese es
justo el problema.
Pensadlo así. Con 40 años esta gente
tiene familia, hijos, una hipoteca que
pagar, un montón de responsabilidades y
tienen 40 años, que no es gente mayor,
es más o menos la edad que tengo yo,
quiero decir que están en plena forma,
como mínimo les quedan otros 20 años de
servicio activo perfectamente útiles. Y
aquí está el detalle de la paga, porque
jubilarse los 40 años con una paga
vitalicia suena muy bien hasta que te
pones a hacer números. La pensión media
de los veteranos ronda los 2 millones de
pesos colombianos. Diréis, "Eso es
mucho, eso es poco dinero. 2 millones de
pesos parece mucho, ¿verdad? Pues más o
menos son entre 400 y 600 al mes. Vamos,
que no te llega. Y aquí está el problema
gordo. A esta gente le han entrenado
para la guerra, no para la vida civil. Y
además el estado colombiano apenas tiene
programas para reintegrarlos. Resultado,
cada año tienes a miles de hombres
jóvenes entrenados para combatir, sin
trabajo y con una pensión de risa.
Conclusión, pues lo que está pasando.
Desde hace décadas todos los conflictos
armados del planeta tienen invitados
recurrentes, los mercenarios
colombianos. Vamos a echar cuentas. La
pensión son 2 millones de pesos. El
trabajo de mercenario, sin embargo, se
ofrece literalmente por grupos de
WhatsApp y ronda los 10 millones de
pesos al mes, es decir, cinco veces más.
Ahora decidme qué haríais vosotros. Es
una suma que tienta a cualquier veterano
por mucho riesgo que tenga el trabajo o
precisamente por el riesgo. Y por si
fuera poco, los altos mandos que
comandaban a estos soldados muchas veces
también dan el salto. ¿A dónde? Pues a
los puestos de dirección de las propias
empresas de mercenarios. Es decir, el
jefe que te entrenó en el ejército es
ahora el jefe que te recluta para la
guerra de Sudán. Y aunque quisiera, el
Estado colombiano no tiene una solución
fácil, porque al final el mercenarismo
es eso, plata. Hm. honor a tus
compañeros, pero no a una patria. Y sí,
es verdad que el trabajo es muy
peligroso, pero tampoco es mucho más
peligroso que patrullar las mismas
regiones en las que esos hombres
llevaban operando 20 años. Y aunque nos
hemos centrado en los militares, no son
los únicos, porque como ya os podéis
imaginar, después de 60 años de guerra,
la sociedad colombiana entera se ha
acostumbrado a la violencia. militares,
guerrilleros, paramilitares, civiles,
todos la han vivido. Todos la habéis
vivido y para muchos es su único oficio
y además tiene mucha más experiencia que
otros de otros países.
Se trata de un fenómeno conocido muy en
particular en el caso de exmilitares
colombianos, a los que se ha visto
luchando también en Ucrania o en dudosas
operaciones armadas en Haití o incluso
en zonas controladas por el narco en
México. hablamos de los mercenarios, un
millonario negocio global en auge y
muchas veces turbio y que implica
también a muchos latinoamericanos.
Y ahora mirad el resultado de todo esto.
En los últimos 4 años, miles de
exmilitares colombianos han acabado
entrenando niño soldado en Sudán, otros
matándose entre sí en los dos bandos de
la guerra ruso-ucraniana y un grupo de
26 contratados para asesinar al
presidente de AIT. Y diréis, "Pero,
¿cómo empezó todo esto?" Es que los
colombianos se levantaron un buen día y
dijeron, "Venga, vamos a luchar las
guerras de otros."
Pues no, como casi todo en
Latinoamérica, este invento tiene nombre
y apellidos. ¿Os acordáis del plan
Colombia? Ese plan donde Estados Unidos
enviaba ayuda militar a Colombia. Pues
viene por aquí. Curiosamente fue Estados
Unidos el primer país en promover el uso
de mercenarios colombianos. Sí, habéis
oído bien. El mismísimo tío Sam.
Y os preguntaréis, pero para qué
necesitaba Estados Unidos mercenarios
colombianos si tienen de todo. Las
mejores tropas, el mejor entrenamiento,
la mejor tecnología, el mejor equipo,
vamos, que en lo que a cosas de matar le
sobran recursos. Pues precisamente por
eso, porque una muerte de un soldado
estadounidense es una tragedia, pero la
muerte de un mercenario colombiano,
evidentemente no. Suena muy mal, pero un
mercenario colombiano no te genera un
titular de un periódico estadounidense.
Así que Estados Unidos recurre a
contratistas privados porque
subcontratar la guerra permite hacer
guerra sin que tu sociedad vea ataúdes
con bandera estadounidense en el
aeropuerto. Así que al menos desde el
punto de vista de Estados Unidos es una
buena solución. Pues eso fue lo que
hicieron en Colombia. El tío Sam
contrató empresas privadas para todo
tipo de trabajos, desde entrenar a las
fuerzas especiales hasta fumigar
plantañes de coca con desfoliantes
químicos. Y ya de paso, miles de
soldados y policías colombianos
descubrieron que existía un trabajo
fantástico llamado mercenario. La cosa
pegó un salto en 2005. Ese año entró en
escena la famosa empresa Black Water,
fundada por Eric Prince, viejo veterano
de este canal del que hemos hablado
varias veces y del que tengo unas
opiniones cada vez peores. Pero bueno,
pues este señor fundó Black Water, que
fue pues algo así como el Apple de las
empresas de mercenarios, y empezó a
reclutar exmilitares y ex policías
colombianos para la guerra de Irak y la
de Afganistán. ¿Y por qué colombianos?
Pues muy fácil, porque en Irak y
Afganistán los americanos estaban
entrenando a las tropas locales, pero
comparados con un iraquí o un afgano
recién entrenado, los colombianos son
otra liga. Prácticamente llevaban la
guerra en su sangre. Eran la versión
caribeña de Rambo.
Y a principios de los 2010, la bola de
nieve ya rodaba sola. Cuantos más
colombianos se iban al extranjero, más
reclutaban a sus antiguos compañeros del
ejército. Y esos compañeros a su vez
reclutaban a los suyos. Vamos, que
hablamos de una red de boca oreja y
todos del mismo pelotón. La ventaja es
que ese boca a boca también servía para
filtrar a los estafadores, porque en
teoría un veterano sabe qué empresas son
serias y qué destinos son menos suicidas
que otros. Digo en teoría porque en la
práctica este sistema dista mucho de ser
perfecto.
Parceros de Arabia,
antes de seguir, si eres nuevo en este
canal, permíteme que te recuerde que
sacamos vídeos nuevos todas las semanas.
Los telediarios te cuentan las noticias,
yo te cuento la historia. Si te interesa
la política internacional, la
geopolítica, un poquito de economía y
todo aliñado con unas buenas dosis de
humor negro y de sarcasmo, este es tu
sitio. Así que ya sabes, suscríbete y
dale a la campanita para no perderte
ninguna de nuestras actualizaciones. Y
ahora sí, sigamos con la historia de
hoy. Ya sabéis que a Emiratos Árabes
Unidos se la conoce como la Esparta
Árabe, pero ojo, esto no siempre fue
así. De hecho, hace 30 años los
emiratíes eran cuatro pastores con
petróleo. Convertirse en el único país
árabe con un ejército profesional digno
de tal nombre les costó dos cosas:
dinero y experiencia prestada. ¿De
quién? Pues de otros ejércitos.
842 de los hombres mejor entrenados del
Ejército y la Policía están integrando
la Fuerza Armada de los Emiratos Árabes
Unidos.
En 2012, más de 800 militares de las
Fuerzas Especiales colombianas le se
dieron de baja en el ejército. ¿Y a
dónde fueron? pues a Emiratos Árabes
Unidos y no fueron los únicos porque
cientos de miles de colombianos acabarán
pasando por Dubai de una forma u otra.
La oferta era ideal, mucho dinero, pago
en dólares, contratos formales, un país
sin conflicto armado. El problema, el
problema es que sí que había conflicto
armado.
Una tregua en el Yemen. Emiratos Árabes
Unidos ha declarado este domingo la
interrupción de la campaña militar sobre
la ciudad de Aludeida, donde está uno de
los principales puertos del país.
Se calcula que más de 2000 colombianos
fueron enviados a Yemen, a la guerra de
Yemen para combatir a las milicias
jutíes apoyadas por Irán. La mayoría a
través de empresas vinculadas al coronel
colombiano retirado José Óscar García
Báez. Una de las figuras clave en toda
esta trama, Emiratos exmilitares
colombianos. Y es que los mercenarios
son la carne de cañón perfecta para una
nación como Emiratos Árabes Unidos.
Pensadlo así. Es un país pequeño, con
poca población propia y que además tiene
muchísimo dinero. Vamos, que los
imiratíes tienen entre cero y cero ganas
de jugarse la vida en un conflicto. Sin
embargo, como ya vimos en mi vídeo sobre
Miratos, este país quiere jugar en las
grandes ligas de la geopolítica. El
resultado, del mismo modo que Arabia
Saudita se hizo con sus equipos de
fútbol, Emiratos sacó su cartera y se
puso a comprar a los mejores jugadores,
pero del arma 3 en la vida real. Esta es
su estrategia y los mercenarios han
estado presentes en muchos de nuestros
vídeos sin que lo supiéramos.
El primer ministro de Sudad le pidió a
Colombia detener el envío de mercenarios
que pelean junto con las milicias.
Hago
un llamado
al pueblo colombiano. Y es que la
participación de mercenarios colombianos
en la guerra de Sudán es cada vez más
descarada. Un conflicto que, por si os
habíais perdido, ha generado una de las
mayores crisis humanitarias del planeta.
Las cifras de la ONU, atentos, hablan de
150,000 muertos, mujeres y niños
secuestrados y violados y casi 13
millones de personas obligadas a huir de
sus casas. La peor crisis de desplazados
del mundo. La peor. Y los colombianos
están metidos hasta el cuello en todo
esto, apoyando al próximiratí de la
guerra, a saber, los paramilitares de
las fuerzas de apoyo rápido.
La guerra es un negocio. Un mercenario
relata contratos lucrativos, el asedio
del faser y el entrenamiento de niños
combatientes para ir a morir.
Pero bueno, sobre la guerra civil en
Sudán, ya tenemos un vídeo en el canal
donde hablamos de ella en profundidad.
En cualquier caso, este no es el único
país que ha hecho un llamamiento al país
del Fonseca no calvo y guapo.
Rusia denuncia el alto número de
mercenarios colombianos en filas del
ejército ucraniano. El diplomático ruso
en Bogotá, Nikolay Tabdumatse, denunció
previamente que Ucrania está reclutando
mercenarios en Colombia a través de su
embajada y en violación de la convención
de Viena sobre relaciones diplomáticas.
Como diríamos en Castilla, ya está para
hablar de [ __ ] latacones. Que el
Kremlin se queje del uso de mercenarios
es como Noroña quejándose del mal olor.
Solo le faltó enviar a uno de sus
norcoreanos a hacer la declaración. Se
ve que a ellos les gusta más lo de la
trata de seres humanos o lo de sacar
reclusos de las cárceles para mandarlos
al frente. Y por cierto, que no son
pocos los colombianos que también han
acabado en la picadora de carne del
ejército ruso.
Conozco de de familiares
que los
esposos y los hijos se fueron para Rusia
porque ofrecían más dinero, ¿me
entiendes? Fue un tema de dinero que a
la hora del té en el campo de batalla se
estaban atacando colombianos con
colombianos. Sí, hay batallas en Ucrania
donde solo se habla español. Los
ucranianos van a necesitar subtítulos
para entenderlas.
Lo que ocurre en este país es
surrealista. De verdad, os juro que esta
ha sido la primera guerra que he vivido
de cerca y que incluso en algunos
momentos la he vivido en primera
persona. Y es una historia que algún día
dará para hacer películas, libros.
Espero algún día poder contaros todas
las cosas surrealistas que he visto en
Ucrania. Pero aunque es verdad que Putin
no ha reclutado a tantos colombianos, sí
que es verdad que ha reclutado a muchos
otros latinos, sobre todo cubanos, como
ya os conté en un vídeo anterior. Pero
en Ucrania, o sea, en el ejército
ucraniano, los colombianos son hoy en
día el principal grupo de combatientes
extranjeros. Estamos hablando de hasta
un 25% del total, uno de cada cuatro. O
sea, en KIF incluso hay banderas de
Colombia en los memoriales improvisados
para honrar a los caídos. Eso sí, tanto
extranjero suelto en Ucrania también
tiene su lado oscuro. Por ejemplo, el
verano pasado, una operación conjunta de
las inteligencias mexicana y ucraniana
destapó un plan de los cárteles de la
droga que, ¿qué querían hacer? Pues
mandar a sus miembros a Ucrania para
entrenarse en la guerra con drones. Sí,
¿habéis oído bien?
Criminales estarían reclutando
mercenarios colombianos que vienen de la
guerra en Ucrania para usar drones con
fines terroristas. Cada vez más los
grupos armados incorporan drones en sus
confrontaciones. Desde 2024 se han
registrado 449 ataques contra la fuerza
pública con este tipo de artefactos.
Y ojito, porque esto tiene una lógica
muy perversa. Para un cartel mexicano,
un colombiano veterano de Ucrania es el
atajo perfecto a un conocimiento militar
que de otra manera no podrían comprar.
FPVs, drones suicidas, minas,
fortificaciones y además hablando el
mismo idioma. Y lo que es peor, tal vez
mucha de esta gente después de pasar por
el infierno de Ucrania puede irse a
trabajar con los cárteles de tal forma
que las guerrillas y las narcoguerrillas
pasarían de ser el Hearts of Iron al
Crusader Kings. El gobierno de Gustavo
Petro es el primer ejecutivo que ha
dicho que va a tomarse este tema muy en
serio. De hecho, han firmado el tratado
internacional que prohíbe el
mercenarismo. El problema,
pues creo que ya os lo podéis imaginar,
que como casi todo lo que hace la ONU
sirve para nada. Atentos al dato, solo
unos 38 estados han ratificado esta
convención y ninguno de los grandes,
quiero decir, ni Estados Unidos, ni
Rusia, ni China, ni Francia, ni Reino
Unido, ninguno. Y firmar papeles no
sirve de nada si no cambias lo de
dentro. Es decir, ese sistema que sigue
empujando a Colombia hacia la
desigualdad y la violencia.
Los grupos ilegales armados de Colombia
crecieron durante el gobierno de Petro,
financiados por el narcotráfico, la
extracción ilícita de oro y,
aprovechando los ces al fuego para
buscar acuerdos de paz, los grupos
armados ilegales de Colombia aumentaron
en un 45% sus integrantes y extendieron
su control territorial en los últimos 4
años.
Y os doy otro dato para que pongáis cara
a lo que viene. Ya en 2021, alrededor de
10,000 militares colombianos se
jubilaban cada año. Cada año. Pero es
que esta cifra va a subir. ¿Por qué?
Pues porque en la primera década de los
2000, gracias al plan Colombia, recordad
ese plan donde Estados Unidos enviaba
ayuda militar, el ejército creció en
250,000 hombres. Por si no me estáis
siguiendo con la calculadora, principios
de los 2000 es hace 20 años. Sí, a mí
también me ha dolido hacer el cálculo.
Nos hacemos mayores, pero lo importante
es esto. Esos 20 años son justo los
necesarios para que esa generación
entera empiece a jubilarse en masa. Y
nada apunta a que la segunda profesión
más antigua del mundo le vaya a faltar
trabajo.
Una antigua y controvertida doctrina que
se remonta cuando fundaron las primeras
colonias británicas en América por el
siglo XV sostiene que Estados Unidos es
una nación elegida para expandir su
territorio y dominio. El también llamado
destino manifiesto es una idea que
circula desde hace siglos, pero que ha
vuelto con fuerza tras el regreso de
Donald Trump a la Casa Blanca. Así que
esa estrategia de seguridad nacional
incluye lo que se ha llamado el
coronario Trump a la doctrina Monro.
¿Que en qué consiste? Pues en una
versión mucho más dura de la lucha
contra las drogas y el crimen en toda
América. Un objetivo enorme, casi
imposible. Y si nos guiamos por la
historia, ya sabemos qué hace Estados
Unidos cuando quiere meter manos y meter
tropas. Tirar de mercenarios. Que no me
creéis. Pues tenemos un ejemplo muy
reciente.
La administración Trump se está
preparando para utilizar contratistas
militares privados para proteger los
activos de petróleo y energía en
Venezuela en lugar de desplegar tropas
estadounidenses según dos fuentes
familiarizadas con los planes.
Creo que no os va a sorprender si os
digo que Trump está encantado con la
idea de que las propias empresas
estadounidenses contraten a su propia
seguridad privada. Dos pájaros de un
tiro ayudan a estabilizar Venezuela y
además el tío Sam no se gasta ni d
herario público. Un escenario en el que
los mercenarios colombianos van a ser sí
o sí más demandados por razones obvias.
Una, están al lado. Dos, están
acostumbrados a luchar en la selva. Y
tres, conocen de sobra a los grupos que
operan en Venezuela, más que nada porque
también operan en Colombia. Así que
llegado a este punto, ahora el turno es
para vosotros. ¿Creéis que existe una
solución al problema del mercenariado en
Colombia o hace falta una solución a ese
problema? Ojo, también es una industria
que da mucho dinero. ¿Seguiremos viendo
a colombianos combatir por medio mundo o
serán reemplazados por otras
nacionalidades? Podéis dejarme vuestra
respuesta en los comentarios y como
siempre, no olvidéis que aquí en Solo
Fonseca sacamos vídeos nuevos todas las
semanas. Así que ya sabéis, suscribíos a
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próximo. Gracias por estar ahí y hasta
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El video analiza el fenómeno de los exmilitares colombianos convertidos en mercenarios a nivel global. Explica que, debido a una combinación de factores como la falta de oportunidades económicas tras jubilarse tempranamente del ejército, el entrenamiento en combate obtenido durante el largo conflicto interno en Colombia, y la constante demanda internacional, muchos exsoldados buscan empleo en zonas de conflicto como Ucrania, Sudán o Emiratos Árabes Unidos. El análisis también explora cómo potencias como Estados Unidos han utilizado históricamente contratistas privados para evitar implicaciones políticas directas, y cómo grupos criminales, incluyendo cárteles mexicanos, buscan reclutar a estos veteranos altamente capacitados para sus operaciones ilegales.
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