Putin está ATRAPADO en Crimea: sin gasolina, sin flota y sin escapatoria - @SoloFonseca
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La seguridad del presidente ruso
Vladimir Putin se ha endurecido al
máximo ante el temor a un atentado,
especialmente con drones.
Según se informa, Vladimir Putin ha
instalado tres oficinas idénticas en
toda Rusia para poder esconderse sin ser
detectado.
Los ucranianos seguirán atacando
aeródromos allí, seguirán atacando
sistemas de defensa aérea allí. Nuestros
drones ya están alcanzando cada vez más
profundamente y esto ya se refleja en
Crimea con la escasez de combustible.
Ucrania va a por todas, no solo se niega
a ceder el Donbas, es que además quiere
y puede por primera vez recuperar la
península de Crimea.
Nuestros drones ya están alcanzando cada
vez más profundamente este territorio
temporalmente ocupado y esto ya se
refleja en Crimea con la escasez de
combustible.
Para el que ande un poco despistado, la
península de Crimea es este terreno que
está al sur de Ucrania. Es el primer
territorio de Ucrania anexionado por
Rusia allá por el año 2014. Desde
entonces ha sido un bastión del Kremlin.
Para Ucrania era imposible tomarlo
porque el Ismo, que lo une con el resto
del país es muy estrecho, muy pantanoso
y sobre todo está ultraprotegido por las
tropas de Putin. Sin embargo, ahora
estamos en el año 2026 y las cosas han
cambiado. Ahora Ucrania quiere recuperar
Crimea y lo más importante, tienen un
plan. Mirad lo que dice el comandante
general retirado del ejército
estadounidense Ben Hoches.
Los ucranianos seguirán atacando
aeródromos allí, seguirán atacando eh
sistemas de defensa aérea allí. Eh, no
anticiparía un asalto directo a corto
plazo. No, no, no necesitan hacer eso
ahora mismo. Pero eh no estoy bastante
seguro de que eh que el presidente
Selenski, el general Sirski y el general
Budanov todavía lo tienen en su lista de
objetivos. ¿Os acordáis de que hace un
año Donald Trump le dijo a Volodimir
Zelenski que no tiene las cartas? Pues
resulta que ahora se le caen las barajas
de los bolsillos.
Es seguro decir que Ucrania sí tiene
cartas en este conflicto, nosotros las
imprimimos. Muchos pensaréis que me
estoy flipando, pero es que en los
últimos meses hemos visto, por ejemplo,
que un ataque combinado de drones y
misiles Storm Shadows impactó contra la
sede del Banco Central de Rusia en
Sebastopol, la capital de Crimea. El
edificio comenzó a arder y la onda
expansiva reventó ventanas y balcones de
los edificios colindantes. Esa misma
noche, las defensas antiaéreas rusas
estuvieron intentando frenar una oleada
de más de 140 drones ucranianos sobre
siete regiones y la propia península.
Pero esto no es lo más simbólico. Lo
realmente importante es que Ucrania
también destruyó con drones el
radiotelescopio RT70. Y este no era un
telescopio cualquiera, era una antena
parabólica de 70 m y 5,000 toneladas
construida en los años 70 por la Unión
Soviética para comunicarse con sondas
que viajaban a planetas como Venus o
Marte. En su día, hasta mandó mensajes
al cosmos buscando civilizaciones
extraterrestres. A lo mejor si los
aliens les hubieran contestado, Rusia
tendría mejores aliados, pero vaya, como
no aparecieron los marcianos, Putin
recibió el telescopio para mejorar la
precisión de su sistema Glonas, ya
sabéis, el equivalente ruso al GPS. Es
decir, que este telescopio ahora sirve
para guiar misiles. Sin embargo, un dron
ucraniano lo ha convertido en chatarra.
Pero las imágenes publicadas el 31 de
agosto por la unidad principal de
Ucrania muestran dos objetivos aún más
importantes alcanzados. Un complejo
Glonas bajo un radomo y el enorme
telescopio RT70, también conocido como
PI2500.
Como veis, en los últimos meses la
guerra de Ucrania se está decantando y
no hacia donde dice el presidente
naranja. Desde que empezó este año 2026,
Ucrania liberado ya 400 km² netos. Para
que os hagáis una idea, esto es un
territorio equivalente a dos veces
Washington DC. Es mucho, ¿no? Pero es
que por primera vez en esta guerra,
Ucrania está recuperando más terreno de
lo que pierde. Además, está
estrangulando las líneas de suministros
rusas con drones. La flota del Mar Negro
está funcionalmente destruida y Crimea,
que era la joya de la corona de Vladimir
Putin, se está convirtiendo en una
ratonera. Porque sí, la misma cremea que
Putin se anexionó en 2014 sin
despeinarse, ahora es casas de gasolina,
tiene racionamiento de 20 L por persona
y su única conexión terrestre con Rusia
está más vigilada que la cuenta bancaria
de José Luis Rodríguez Zapatero.
El Servicio Federal de Seguridad afirma
que el camión estaba lleno de explosivos
y que había sido conducido desde el
puerto ucraniano de Odessa por una ruta
tortuosa a través de Bulgaria, Georgia y
Armenia. afirma que entre los detenidos
hay cinco rusos y tres ciudadanos de
Ucrania y Armenia y que actuaban bajo
las órdenes de la inteligencia militar
ucraniana. Por tanto, las preguntas que
me hago en el vídeo de hoy son: uno, ¿es
posible que Ucrania recupere la
península de Crimea? Dos, ¿cómo está
consiguiendo axisiar a los rusos? Tres,
¿qué pasaría con la guerra si Ucrania lo
logra? Hoy vamos a responder a estas
preguntas, pero antes, ¿quieres
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Y ahora sí, vamos a ver un poco de
historia. Soy Fonseca. Bienvenidos a
Only Fons.
Los papanatas del Kremlin, porque ya no
sé cómo llamarles, repiten día y noche
que Cremea es parte de Rusia, que
siempre ha sido Rusia, que
históricamente pertenece a Rusia. Pero
vamos, el argumento más sólido que
tienen es que es Rusia porque le sala de
las narices, porque basta con ver algo
más que el canal de Pablo Iglesias para
entender que la historia de Crimea es
mucho más complicada.
Cuando Putin decide enviar a los
soldados insignias a Crimea, eh, me
parece que se excedió cuatro pueblos,
pero si ya estaban allí.
Y la emergencia de nueva superpotencia
que tienden hacia un mundo multipolar.
Durante siglos, la península de Crimea
fue el hogar de los tártaros de Crimea,
que son un pueblo túquico musulmán que
tenía incluso su propio canato. ¿Y qué
es un Canato? Os preguntaréis. Pues es
un estado independiente, un estado que
duró desde el siglo XV hasta 1783,
cuando Yasí, Catalina la Grande lo
anaccionó a la rusa, o sea, con el
cuchillo por delante. A partir de ahí,
el Imperio Ruso colonizó la península
con poblaciones lava, mientras los
tártaros fueron perseguidos, eliminados
o deportados. Aquello fue salvaje.
Estamos hablando de que en 1944 Stalin
deportó a todo el pueblo Tártaro a Asia
Central en vagones de ganado. Murieron
entre el 18 y el 46% durante el
traslado. Eso sí que fue un genocidio al
estilo de la época. Y por si alguno no
se lo preguntaba, no, los tártaros no
tienen nada que ver con la salsa
tártara. La inventaron los franceses y
le pusieron el nombre de salsa tártara.
Pues no sé porque es un ama muy chic.
Pero sigamos con la historia. Cuando la
Unión Soviética colapsó en 1991, Crimea
se quedó dentro de Ucrania. Y ya sé lo
que muchos os estaréis preguntando. ¿Qué
pasa si la gente de Crimea se siente más
rusa que ucraniana? ¿Por qué no pueden
seguir adorando a la madre patria? Pues
veréis. Resulta que en diciembre de ese
año, del 91, se celebró un referéndum en
toda Ucrania sobre la independencia y el
54% de los votantes de Crimea votaron a
favor de la independencia ucraniana. O
sea, que sí, los propios Crimeos votaron
por quedarse en Ucrania. ¿Y qué pasó
después? Pues que en 1994 Ucrania
entregó sus armas nucleares, el tercer
arsenal más grande del mundo, y lo hizo
a cambio de garantías de seguridad.
firmadas por Rusia, Estados Unidos y
Reino Unido en el llamado memorándum de
Budapest. Rusia se comprometió a
respetar la integridad territorial de
Ucrania, incluyendo Crimea. Claro que la
palabra de Putín vale lo mismo que un
billete del Monopoli. Y al final terminó
pasando esto.
¿Para qué vinieron? Para que lloremos
aquí y no durmamos por las noches.
Vladimir Putin vio su ventana de
oportunidad, así que en 2014 la
aprovechó. Ucrania era un caos tras la
revolución del Maidam, la que había
derrocado al presidente proruso Víctor
Yanukovic. Así que mientras Kibardía, un
puñado de soldados sin insignias, los
famosos hombrecillos verdes, aparecieron
en Crimea, tomaron el parlamento local,
instalaron un gobierno títere y
organizaron un referéndum en 16 días, ya
sabéis, un referéndum a la Rusia que es
tan imparcial como Bath Bunny eligiendo
invitados para su casita. Estamos
hablando de una fiesta de la democracia
sin observadores internacionales, sin un
debate público y con soldados armados
hasta los dientes en las puertas de los
colegios electorales. El resultado
oficial fue 96,7%, a favor de unirse a
Rusia. Vamos, que aquello dejó a Corea
del Norte a la altura de Suecia en
limpieza democrática. Hasta Lukasenko,
que suele conformarse con un 80%, habría
dicho, "Chicos, ¿os estáis pasando? Que
es que no cuela." de abandonar Ucrania y
unirse a Rusia. El jefe del comité del
referéndum, Mijail Malichev, dijo que el
resultado inicial llegó tras contar más
del 50% de las papeletas.
De los votos contados hasta ahora, el
95.57%
estuvo a favor de unirse a Rusia y el
3.3% a favor de seguir siendo parte de
Ucrania.
Pero atención al dato, porque Crimea no
era solamente un trozo de tierra con
playas bonitas. Cremea era un centro
neurálgico para las operaciones rusas.
Desde Cremea, Rusia puede lanzar misiles
contra toda Ucrania. Quiero decir, desde
la capital, Sebastopol operaba la flota
del Mar Negro. Desde ahí controlaba las
rutas comerciales de grano que alimentan
a medio mundo. De hecho, cuando Rusia
bloqueó los puertos ucranianos en 2022,
los precios del trigo se dispararon en
un 60%. Eso significa que millones de
personas en el cuerno de África se
murieron de hambre mientras sus
gobiernos irónicamente apoyaban a Rusia
en la ONU. Y no olvidemos que cuando
Rusia ocupó Crimea en 2014, eso le
permitió también transportar armas a su
base naval en Siria, lo que le dio
capacidad para intervenir directamente
en la guerra de Siria y sostener a Basar
alad. Es decir, que la ocupación de
Crimea no solo afectó a Ucrania, afectó
también a millones de sirios
desplazados, muchos de los cuales
acabaron llamando a las puertas de
Europa. Lo que dirían los analistas es
que Crimea es una pieza del tablero
global y eso Volóir Zelenski lo sabe.
El hecho de que Rusia haya utilizado de
forma habitual bases en Crimea para
atacar infraestructura ucraniana ha
cimentado la convicción en Kiev de que
recuperar Crimea es esencial para poner
un fin decisivo a la amenaza que
representa Rusia. Veréis, hay un
precedente histórico que merece la pena
recordar. En el año 1853, la guerra de
Crimea enfrentó a Rusia contra una
coalición de Francia, Reino Unido y el
Imperio Ottomano. Rusia perdió y el
tratado de París de 1856 desmilitarizó
el Mar Negro. Durante un tiempo, ninguna
gran potencia pudo ejercer control
unilateral sobre estas aguas. Y algunos
diréis, "Pero Fonseca, ¿por qué no sacas
esto ahora?" Pues porque a mí esta
música me suena de algo. Aquello puede
servir de base para negociar unas
garantías de seguridad duraderas para
Ucrania. Ya sé que es un ambicioso, pero
hace 3 años lo ambicioso era que Ucrania
sobreviviera una semana más. Y desde
luego es difícil imaginar una paz para
Ucrania que no pase porque Crimea vuelva
de algún modo al control de K. Todavía
más desde febrero de 2022 cuando
Zelenski siempre ha dicho claro que
quiere recuperar Crimea. La duda que
tiene ahora todo el mundo es, ¿de verdad
es posible recuperarla? Pues ahora mismo
lo vamos a ver.
¿Cómo recuperar Crimea?
Para entender lo que está haciendo
Ucrania, hay que pensar en capas. Como
una cebolla. Sí, exactamente como la
cebolla. La estrategia no es lanzar una
ofensiva frontal contra Crimea, porque
eso sería un suicidio militar. Atentos
al mapa. Los accesos por tierra son dos
pasillos muy estrechos. Perecop y Chon
Har, que están fortificados y son
demasiado angostos para una fuerza
blindada. Lo que está haciendo Ucrania
es algo mucho más inteligente. Quieren
estrangular a los rusos hasta que la
ocupación de Crimea sea completamente
insostenible. Y esto empieza por los
números, pensadlo así. Cada soldado ruso
necesita unos 20 kg de suministros
diarios. Aquí hablamos de comida, agua,
combustible, munición, material de
protección, baterías, herramientas para
las trincheras, medicinas. Para los
150,000 soldados que hay en el frente.
Estos son 3,000 toneladas diarias. Si
sumas el combustible para moverlo todo,
la artillería y las provisiones para
otras 450,000 tropas de ocupación,
llegas a un mínimo de 6,000 toneladas al
día. Eso significa que cada camión ruso
lleva 6 toneladas, lo que da que
necesitan mover 1000 camiones diarios
por rutas que están bajo ataque
constante de los drones. O sea, 1000
camiones intentando cruzar una autopista
llena de drones en un campo de batalla.
Es como jugar al Mario Kart, pero sin
poder reiniciar la partida. Y ahí es
donde entra la cebolla. Ucrania ha
creado cuatro anillos de destrucción
alrededor del territorio ocupado. El
primero llega hasta 20 km del frente.
Ahí operan los drones FPV, que ya sabéis
que son estos pequeñitos que se pilotan
con gafas de realidad virtual y se
estrellan contra el objetivo. Estos son
los responsables del 70% de las bajas
rusas. Un operador a distancia segura
puede liquidar a un pelotón entero sin
arriesgar a un solo soldado ucraniano.
El segundo anillo va de 20 a 70 km. Ahí
operan drones pesados como el Baballaga,
que son recuperables y pueden lanzar
varios proyectiles por misión. Atacan
depósitos de combustible, centros de
mando, defensas antiaéreas, artillería y
zonas donde los rusos reparan los
blindados. Antes de los drones, la
última milla era la zona peligrosa.
Ahora la zona peligrosa empieza a 70 km
del frente. El tercer anillo llega hasta
300 km y es donde operan drones como el
Hornet. algunos datados con inteligencia
artificial, todo ello con la ayuda de
los amigos deir. Fijaos lo que decía el
jefado de la compañía, Alex Carp, sobre
Ucrania. Nuestro papel en en Ucrania ha
sido ampliamente discutido, no diré
mucho al respecto, pero como cuestión de
teoría, ah, la vieja forma de fijar
objetivos donde no se usan donde no se
usan algoritmos es claramente un
fracaso.
Pero bueno, sigamos con la historia. A
lo que iba. En ese anillo es donde
golpean la autopista M14, que es la
arteria principal que conecta el sur de
Rusia con Crimea. Estamos hablando de
que desde el principios de 2026 Ucrania
ha realizado 1000 ataques y ha alcanzado
a 150 camiones, el 15% total del
tráfico. Cada camión destruido es un
viaje di aéreo menos y no se lo van a
por los camiones. Desde la primavera de
2026, Ucrania ha atacado al menos 10
trenes de carga y cisternas con
suministros militares en las zonas
ocupadas de Crimea, Doñesk, Zaporilla y
Lugansk y también en la zona rusa de
Kursk. ¿Y por qué esto es tan
importante? Pues porque un solo convoy
ferroviario y ruso de 50 vagones
transporta entre 3,000 y 3,500
toneladas, es decir, medio día de
suministros del frente entero en un solo
tren. Destruir solo uno de estos
convoyes equivale a eliminar 500
camiones de un plomazo. Si los camiones
son el Mario Kart, los trenes son el
tren de Thomas, pero cargado de
explosivos. Y luego está el cuarto
anillo que llega hasta 13 km
adentrándose en Rusia. El récord lo
tiene un dron que alcanzó 1800 km. dio
en la Diana, concretamente en una
estación de radar en Orsk. Como podéis
ver en el mapa, esta ciudad está a 1800
km de la frontera con Ucrania. Eso
significa que el territorio ruso
amenazado son ya 10,1 millones de km
cuad, es decir, el 60% de Rusia donde
vive el 70% de la población. Ahí, además
es donde se concentran 24 de las 33
refinerías más importantes del país y
los rusos han respondido exactamente
como esperaba Ucrania, a saber, mal.
Bueno, es que Putin lleva tiempo
moviéndose de un búnker a otro.
Según se informa, Vladimir Putin ha
instalado tres oficinas idénticas en
toda Rusia para poder esconderse sin ser
detectado.
Lo primero que decidió el Kremlin fue
restringir el tráfico civil por las
rutas atacadas, lo que expuso a los
camiones militares pintados de verde o
de cualquier color. Luego mandaron los
convoyes por camiones secundarios, más
lentos y en penoso estado. ¿Y qué pasó?
Pues evidentemente que esto los hizo más
vulnerables. Así que Ucrania respondió
sembrando estos caminos con drones
minadores. Cada respuesta rusa genera un
problema mayor y como ese amigo que
intenta arreglarte una tubería con
cintaislante y acaba inundando el baño,
pasó lo siguiente.
La zona de libertad operativa de Rusia
en el Mar Negro se ha contraído a
aproximadamente el 25% del espacio de
batalla marítimo confinada a Chuba, una
franja de unos 25 km a lo largo de su
costa caucásica. Y diréis, ¿pero qué
papel tiene la península de Crimea en
todo esto? Pues es el punto donde todo
converge. Desde el ataque al puente de
Kerch en 2022, el tráfico vial y
ferroviario hacia la península está
limitado. Ucrania destruyó los
transbordadores del mar de Azov.
Destruyó los puentes de Chonhar y
Genichesk, que conectaban Crimea con
Gersón. obligó a la fruta del Mar Negro
a huir de Sebastopol a Novor Rosisk. Y
cuando Rusia destruyó la presa de
Novakahovka en 2023, cortó el 85% del
agua que abastecía Crimea. Sí, a eso lo
llamo yo pegarse un tiro en el pie. La
producción agrícola colapsó y el
gobierno de ocupación tuvo que importar
el 40% de los alimentos desde territorio
ruso. El resultado de esta liberación
rusa es que en Crimea escasea la
gasolina y hay un cupo de 20 L diarios
por persona. Los que están en la
península están virtualmente atrapados.
Es como la canción Hotel California de
los Eagles, mezclado con los Walking
Dead.
Antes os decía que tampoco es fácil de
mantener económicamente Crimea. Y es que
la ocupación le cuesta a Rusia 10,000
millones de dólares anuales solo en
subsidios directos, que si 3,500
millones de dólares en infraestructura,
que si 5800 en salarios y pensiones, que
si 10000 en envíos alimentarios. Y eso
sin contar los 18,000 millones dólares
que necesitan solo para reconstruir
ciudades como Mariol, la que
bombardearon hasta convertirla en
escombros. Para que os hagáis una idea,
18,000 millones dólares es más de lo que
se gasta un país como España al año en
defensa y es el coste de reconstruir una
sola ciudad que ellos mismos
destruyeron. Con eso podrías haberte
comprado tres portaaviones o toda la
liga de fútbol española, pero no,
prefieres convertir una ciudad en polvo
y luego pagar por barrerla. Vamos, que
Putin está pagando una hipoteca por una
casa en llamas. Y hay dos factores más
que están inclinando la balanza a favor
de Ucrania. El primero es Starlink.
Acordaos de que en febrero Rusia perdió
el acceso a la red de satélites de Elon
Musk. Eso significa que los drones
ucranianos operan sobre una red a la que
los rusos no pueden acceder. La ventaja
es brutal. Los drones ucranianos se
evaden con mayor eficacia las
interferencias electrónicas, mientras
los rusos operan con medios más
precarios y a menudo vulnerables a la
detección. el equivalente ruso Starlink.
El sistema Rasbet todavía no ha podido
ser desplegado.
El tras el bloqueo de Starling para los
rusos, su nivel de eficaz eficacia
frente a nosotros se redujo
drásticamente.
El segundo factor es el combustible y es
que la producción de diésel en Rusia
cayó un 20% en abril y otro 10%
adicional en el mes de mayo. Estamos
hablando de unas 600,000 toneladas de
combustible menos y tened cuenta que el
ejército consume el 6% del 10 al total
de todo el país. ¿Y por qué esto es tan
importante? Pues porque no importa
cuántos caminos tengas, si no consigues
que arranquen. Y para rematar los
propios rusos están autosaboteando.
Vamos, que están haciendo de las suyas.
Arrestaron, por ejemplo, a Yuri
Kozarenko, que es el dueño de la empresa
Transport of the Future. ¿Por qué? Pues
por robar dinero del estado y falsificar
las cifras de producción de drones. Las
cifras oficiales rusas no eran ciertas.
Mientras Ucrania fabrica el 95% de sus
drones con independencia total, los
rusos ni siquiera pueden fiarse de sus
números y encima no están solos. Por
ejemplo, Ucrania se ha asociado ahora
con Reino Unido y Letonia en la
coalición de drones. El resultado hasta
la fecha son 5,000 drones FPV, 150,000
interceptores para derribar los a rusos
y 20,000 drones de reconocimiento con un
alcance de 200 km. Y con Estados Unidos
han desarrollado el Hornet, dotado con
inteligencia artificial y capaz de
atacar a 65 km. Vamos, que Ucrania tiene
más proveedores de drones que Amazon de
repartidores, así que Donald Trump se ha
burlado muchas veces de Ucrania. ha
dicho que están al borde del colapso y
que si él hubiera sido presidente la
guerra ni siquiera habría empezado.
Claro, igual si mi abuela tuviera ruedas
sería una bicicleta. De hecho, Estados
Unidos presiona a Ucrania para que ceda
territorios, pero la realidad dice lo
contrario de lo que cuenta el presidente
naranja. Por eso Volodimir Zelenski
todavía está intentando que se pase al
bando ganador.
Creemos mucho, sí, porque las empresas
tecnológicas estadounidenses tienen
muchas tecnologías de inteligencia
artificial interesantes que nosotros no
tenemos y nosotros tenemos muchas cosas
que ellos no tienen debido a a nuestra
experiencia en el campo de batalla. Para
que os hagáis una idea, Ucrania fabrica
ahora 7,000000es de drones FPV al año.
Mes a mes son 583,000 drones, casi uno
por cada soldado ruso en el frente. Y su
tasa de supervivencia de heridos es del
70 a 75% frente al 38% de Rusia. Y
mientras Trump retira armas y levanta
sanciones a Putin, Ucrania ha liberado
400 km² netos desde enero. Controla el
60% del espacio de batalla del Mar Negro
y ha reducido la capacidad de refinado
rusa a su nivel más bajo desde 2009. Son
datos incontestables. Rusia ha llegado a
los 500,000 muertos verificados. Y aquí
no hablo de bajas totales, hablo solo de
muertos. Pero es que por cada muerto hay
dos o tres heridos que no pueden volver
a combatir. Su ratio de muertos por
heridos ha empeorado de dos a uno. Por
cada soldado ruso herido mueren casi
dos. Y los drones FPV tienen la culpa.
Pensad que evacuar un herido bajo la
vigilancia constante de los drones es
más difícil que encontrar a alguien
limpio en el grupo familiar de Pedro
Sánchez. Me da a mí que al final habrá
que pedirle a Zelenski que no termine
invadiendo Moscú. La seguridad del
presidente ruso, Vladimir Putin, se ha
endurecido al máximo ante el temor a un
atentado, especialmente con drones.
Si hace 4 años alguien preguntaba si
Ucrania podía ganar esta guerra, la
respuesta era probablemente no.
Imposible. Pero eso no significa que no
tenga la capacidad de hacer que Rusia la
pierda. La clave está en la paciencia
estratégica y en cortar la yugular
logística de Vladimir Putin. Y en
Crimea, esa yugular empieza a perder
demasiada sangre. Por tanto, las
preguntas que os dejo ahora son, ¿creéis
que Ucrania puede recuperar Crimea?
¿Cuánto tiempo puede Rusia sostener una
ocupación que le cuesta 10,000 millones
de dólares al año? ¿Y qué hará Donald
Trump cuando se dé cuenta de que el
bando que él da por perdedor lleva
varios meses ganando terreno? Podéis
dejarme vuestra respuesta en los
comentarios y como siempre no olvidéis
que aquí en Solo Fonseca sacamos vídeos
nuevos todas las semanas. Así que ya
sabéis, suscribíos a este canal y dadle
a la campanita para no perderos ninguna
de nuestras actualizaciones. Si os ha
gustado este vídeo, dadle a like y nos
vemos en el próximo. Gracias por estar
ahí y hasta pronto.
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Este video analiza la situación estratégica de Ucrania respecto a la península de Crimea en 2026. A pesar de los temores iniciales sobre la invulnerabilidad rusa, Ucrania ha desarrollado una estrategia inteligente basada en drones para estrangular las líneas de suministro rusas. El video detalla cómo Crimea, que era el bastión estratégico de Vladimir Putin, se ha convertido en una 'ratonera' con escasez de combustible, falta de suministros y dificultades logísticas. Asimismo, se explora el impacto de los avances tecnológicos ucranianos, como el uso de inteligencia artificial en drones y el apoyo internacional, contrastándolos con las ineficiencias y problemas de corrupción dentro del ejército y el liderazgo ruso.
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